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19 nov. 2010

El sueño más largo

Este es un cuento (o algo así) q escribí  en el 2006, cuando tenía 16... lo acabo de encontrar, estaba perdido en los archivos de mi pc :)


El sueño más largo.

            Se despertó bruscamente. Había tenido un sueño extraño, pero a la vez placentero y profundo. A pesar de eso le dolía terriblemente a cabeza.
            Bajó de la cama y se puso sus pantuflas; miró sus brazos y vio con pena las cicatrices que el tiempo no había querido borrar. Suspiró recordando cómo se había hecho cada una de ellas, pero no lo recordaba con exactitud, había algo que se lo impedía.
            De repente, sintió una punzada en el cuello, instintivamente toco el lugar donde la había sentido y se dio cuenta de que era justamente ese vena, la principal que pasaba por el cuello; había olvidado el nombre, pero no quería recordarlo, no quería recordar el paso por la secundaria, hacía seis años que la había terminado y recordarla la llevaría a su doloroso paso por la primaria; no quería recordar, solo olvidar...
            Otra puntada, en el mismo lugar. Miró su cama, estaba vacía, el lado izquierdo donde ella dormía estaba desacomodado y tibio por el calor de su cuerpo; pero el lado derecho estaba acomodado, liso y frío, mirarlo le traía a la mente dolorosos pensamientos.
            Por su culpa, por su maldita culpa, no había nadie que le regalara un cálido abrazo cuando lo necesitaba, nadie que secara sus lágrimas cuando la desesperación la dominase, nadie que la haga sonreír cuando estaba triste... nadie que la ame cuando necesitara cariño y estuviera presa de la soledad...
            Estaba sumida en sus pensamientos dolorosos, hasta que otra terrible punzada se manifestó. Se quejó por el dolor y se dirigió al baño, frente al espejo: estaba más pálida de lo normal, sus ojos estaban rojos y tenía ojeras; pero eso no tenía sentido, había dormido mucho y profundamente.
            Le dio otra terrible punzada y harta de ese dolor se corrió el cabello del cuello para descubrir con horror y, a la vez, sorpresa, dos marcas como de colmillos, justo por donde pasa esa vena, a la cual muerden los vampiros para matar o transformar a sus victimas, o cualquier otro depredador para cazar...
            Aterrorizada se dirigió al comedor y contempló el almanaque: era el 30 de marzo del 2015, y la hora exacta era 15: 32. Exactamente el momento en que ella cumplía 25 años...    

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