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2 may. 2009

Cronicas... cap 14, parte 2

cap anterior:
- Ichi, Ni, Sam, Shi, Go...- luego lo terminó con una fuerte patada en el costado- ¡Jigoku Rendan!
La patada lateral mandó a volar a Toki, el cual, cuando cayó al suelo, siguió raspando y cayó al río. Hadda se paró enfrente de él y, dirigiéndose a la serpiente dijo:
- ¡Desaparece!
- Muy bien...- respondió el animal- pero tu vendrás conmigo, sapo.


Y en un abrir y cerrar de ojos desaparecieron, dejando una nube de homo en su lugar. La chica bajó hacia el río, su amigo seguía bajo el agua. Fingiendo despreocupación se acercó al agua, no alcanzaba a verlo, por lo que comenzó a caminar por la superficie del río. Todo estaba extrañamente tranquilo, solo se escuchaba el sonido del agua al correr y el suave cantar de los pájaros. Centró su mirada en sus pies, los cuales flotaban sobre el agua como si estuvieran sobre la tierra, y sin quererlo su mente se transportó años atrás, al día en que aprendió a caminar sobre el agua...

- ¿En verdad puedes caminar sobre el agua Toki?
- ¡Ja! Claro que si, todos los ninjas geniales como yo pueden hacerlo Hadda- presumió el chico.
- Mmm... Bien, muéstramelo- lo desafió ella, creyendo que no lo lograría.
- De acuerdo- contestó él, con total confianza.
Toki se acercó al río como si nada, levantó un pie, lo apoyó en superficie del agua y, en lugar del fuerte chapuzón que esperaba, Hadda vio a su amigo flotando como si nada sobre la inconstante superficie del río.
La chica se quedó entre sorprendida y emocionada. Si Toki podía hacerlo, y todos los demás ninjas también, entonces ella debía aprender.
- Bien, es mi turno!
- Si, si, pero tranquila, a mi me llevó bastante poder aprenderlo.
- ¡Bien, entonces enséñame Toki!
- Bueno, lo primero que debes hacer es concentrar Aura en tus pies y luego caminas.
- ¿Solo eso? ¡Es fácil!
- Eso es lo que parece, pero no. Debes ir variando la cantidad de Aura a causa de la inconstancia de a superficie del agua.
- Oh... bien, voy a intentarlo.
Entonces concentró Aura en sus pies y caminó hacia el río. Era una cantidad pequeña, pero sabía que debía incrementarla si el agua se agitaba demasiado. Se acercó al río, colocó un pie y apenas levantó el otro cayó al agua.
- jeje te lo dije.
Salió del río- Supongo que debo mandar más...- volvió a hacerlo y esta vez logró mantenerse en la superficie, pero debía mantener el equilibrio con sus brazos- ¡lo estoy logrando!
- Si... eso parece...
Con solo un intento más logró dominar la técnica para caminar sobre el agua...
Sus pensamientos volvieron al presente, siempre le había sido fácil aprender técnicas que involucraran control y uso de Aura, ya que poseía un gran control de éste, pero en lo referente a combate cuerpo a cuerpo y con armas, no era muy buena, por lo que necesitaba entrenar duro.
Alejó sus pensamientos del pasado y se centró en encontrar a Toki. No lo veía por ningún lado, no lo sentía ni oía... solo había una opción.
- ¡Jigokume!- sus ojos celestes se volvieron rojos una vez más y las cuatro aspas salieron de sus pupilas. Comenzó a observar el entorno y lo encontró, se había mimetizado con viento.
Antes de que Hadda pudiera hacer algo, Toki comenzó a atacarla y como ahora él era el viento, ella solo pudo esquivar algunos de sus ataques, ya que la velocidad de su cuerpo no alcanzaba a la velocidad de sus ojos y cerebro. Era demasiado lenta para evadir los ataques del Viento. Era obvio que Toki había estado entrenando muy duro y, por primera vez desde que se conocían, él hizo que Hadda cayera de rodillas al suelo.
Los ataques cesaron. Hadda tenía cortaduras por todo el cuerpo, especialmente en sus brazos. Un fino hilo se sangre cayó de su parpado superior derecho: su amigo había intentado hacer que desactive su Jigokume, pero ella se había protegido los ojos lo suficiente para recibir solo esa pequeña herida.
- Creí que ibas a protegerte mejor...
- Y yo que creí que tus ataques iban a ser más débiles- dijo, poniéndose de pie- por eso hice la armadura tan fina.
- ¿Segura...? creí que era porque te quedaba poco Aura.
Hadda soltó un suspiro de risa, Toki se había vuelto muy observador; su Aura fluía lento a causa del bloqueo que le había producido Kaori, por eso había hecho la armadura de arena tan fina. Pero no volvería a cometer un mismo error dos veces, nunca lo hacía, no caía en el mismo truco más de una vez. Hizo un brusco movimiento con el brazo y la fina capa de arena que la cubría se deshizo y cayó al suelo. Su piel estaba intacta, a excepción de su parpado, que tenía una pequeñísima cortadura. Hizo la posición del viento y luego la de la arena. Estiró los brazos y mucha más arena que la que había caído comenzó a girar a su alrededor.
- ¡Armadura de Arena!- toda la arena se solidificó y se pegó a su cuerpo, formando una armadura irrompible.
- Todavía no entiendo como puedes dominar las técnicas de arena.
- Fácil...- hizo la posición del viento- soy ascendente géminis, un signo de viento, desarrollé el control del elemento ascendente- y entonces ella y la armadura que la cubría se fueron convirtiendo en viento, desde los pies hasta el último de sus cabellos- ¡Mimetización con el Viento!

- ¡Pero que rayos hacen!
- Ahora ambos son el viento... de ahora en más será una batalla silenciosa, invisible y peligrosa...
No todos los ninjas pueden controlar su elemento ascendente, pero Hadda era una de los que si y había aprendido de su primo Shusei cuyo elemento secundario era el viento.

La batalla era intensa, Toki atacaba sin piedad y Hadda intentaba defenderse lo más posible para no hacerle daño, pero era imposible no atacarlo si quería que parase. El chico utilizaba una técnica de viento cortante para atacarla, por lo que su única defensa era la armadura de arena.
De la nada, la chica solidificó parte de su armadura, por lo que pudo detener a Toki, entonces, se le acercó y dijo:
- ¡Anulación de Aura!
Ambos quedaron suspendidos en el aire unos segundos: estaban a unos 100 metros del suelo y cabeza abajo, Toki estaba tomando a Hadda de los brazos, mientras que la chica mantenía las piernas de su amigo inmóviles con la arena. Estaban tan cerca el uno del otro que las puntas de sus narices se tocaban.
Comenzaron a caer en picada, ambos estaban trabados, no podían hacer ninguna técnica ninja. Pero Hadda tenía activado su Jigokume po lo que comenzó a hacer girar sus aspas. Toki cerró inmediatamente los ojos, bloqueando su ilusión.
Seguía cayendo, no podían moverse, y Toki no iba a soltarla para que no se escapara. Su muerte estaba asegurada, hasta que Hadda hizo un esfuerzo y envió una gran cantidad de Aura al cuerpo de Toki y, más precisamente, a la arena que cubría sus piernas. La arena se descompactó y comenzó a rodearlos.
- Toki, debes soltarme para que haga un colchón de arena.
- ¡No te dejaré ir! No importa si debo morir...
- ¡Estás loco! ¡No digas estupideces! ¡Tu vida vale más que mi honor!!
- No es tu honor... ¡si te les unes, Hadda va a morir!
- ¡De que hablas! ¡No voy a morir...!
- ¡¡Pero la Hadda que conozco si!! ¡Y no quiero que eso pase!- soltó unas pequeñas lágrimas.
- No... Toki... yo no...- serró los ojos con fuerza, debía hacer que Toki la suelte y solo se le ocurrió algo... “...lo siento Kaichi...” De la nada besó a Toki.
El chico quedó helado ante la acción de Hadda, pero pasados unos segundos su cuerpo se aflojó, entonces ella pudo soltarse, se separaron e hizo la posición de la arena:
- ¡Colchón de Arena!
Y apenas a un metro del suelo, la arena se compacto y formó un colchón que amortiguó su caída. Cayeron al piso suavemente y Hadda se apresuró a levantarse y salir de entre la arena, pero tropezó. Cuando intentó levantarse descubrió que Toki la agarraba fuertemente del tobillo:
- ¡To- Toki suéltame!
Pero él no iba a soltarla: el Aura del kyuubi lo rodeaba y lo hacía muy fuerte, por lo que lastimaba su tobillo.
- No me importa lo que tenga que hacer... ¡No voy a permitir que te vayas!
- ¡Que....!
Hadda intentó soltarse por todos los medios, ya que su amigo estaba juntando Aura de viento y Aura del kyuubi en su mano izquierda: se estaba preparando para usar su técnica original. Comenzó a desesperarse: la armadura de arena se había roto con la anulación de Aura y no podía formar otra, no le quedaban suficientes reservas... entonces solo tuvo una opción; usaría todo el Aura que le quedaba para esa técnica, su técnica.
Tomó un puñado de tierra con la mano izquierda y comenzó a hacer girar Aura de fuego en la derecha. Mezcló la tierra con Aura y lo hizo girar. La esfera de tierra y la esfera de fuego giraban a la velocidad de un tornado y en direcciones opuestas en sus manos, entonces unió ambas esferas con un rápido giro de sus brazos y la enorme esfera combinada continuó girando en su mano izquierda.
- Toki... si te detienes, yo también lo haré... pero si continuamos... quién sabe cómo terminará...
- Ya no hay vuelta atrás... amiga.
Y dicho esto dirigió su técnica contra Hadda; ella hizo lo mismo y ambas esferas chocaron, al tiempo que ambos gritaban:
- ¡Esfera Tornado Combinada!
- ¡Mini Huracán del Kyuubi!
Los ataques chocaron con una gran potencia y se produjo una terrible explosión. Ambos salieron disparados en direcciones opuestas: Hadda hacia el río, Toki hacia el bosque. La chica, inconsciente (por la explosión y por la falta de Aura) estaba a punto de caer al agua cuando Shusei la atrapó entre sus brazos. El chico, también inconsciente, iba a chocar contra la copa de un árbol, pero Kazuo lo atajó a tiempo.
Los dos ex miembros de SSEG del Fuego se miraron fijo. Tanto los cristalinos ojos celestes de Kazuo como los profundos ojos negros de Shusei reflejaban preocupación, pero ninguno de los dos dijo nada, simplemente se miraron por unos minutos hasta que Kaichi llegó, cargando a Kaori en la espalda y Shinji bajó del árbol.
- Ha-Hadda... que...?
- Ella vendrá con nosotros- dijo Shinji- ya no hay vuelta atrás.
Nadie dijo nada, simplemente dejaron que los dos Caelum Sanguis se fueran, con su nueva miembro en los hombros de su primo.

Cáp. 15: La preparación.

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