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16 mar. 2009

Cáp. 9: La futura leyenda.

- Bien, bien... Shusei, Kasuya, Kaname, Yusei ataquen a Hadda, los demás al niño.
- Que hay de ti, Shinji- preguntó Yuriko.
- Yo también lucharé contra Hadda.
- Kaori escucha, defiéndete de todos, es lo primordial, ataca primero a la pelirroja, atácala al cuello, es la más débil de los cuatro.
- De acuerdo.
Takuma comenzó por superar al aprendiz de su sensei con una enorme raíz, luego intentó inmovilizar al chico, pero este fue más rápido esta vez y esquivó todas las lianas. Naiki desenvainó su espada y atacó a la cabeza de Kaori, pero él la detuvo con una kunai. Yuriko rodeó su brazo de Aura en forma de espiral y apuntando a Kaori con sus uñas dijo:
- ¡Agujas de Hielo!- de la punta de sus dedos salieron decenas de afiladas agujas hechas de cristalino hielo, que se dirigieron directo al chico.
Pero Kaori, que había activado el Aoime en cuanto detuvo la espada, había previsto ese movimiento y las agujas golpearon a un clon de humo que se desvaneció en el acto.
- ¡Aléjense del suelo, rápido!- gritó Takuma, en cuanto el clon se desvaneció- ¡Sabe usar técnicas de tierra!
Todos saltaron al instante, para dirigirse a los árboles, a la estatua o al agua, pero Kaori no estaba bajo tierra, estaba entre los árboles, por lo que detuvo a Naiki antes de que llegara a alguna rama.
- ¡Estilo Kamakura, Golpe a Mano Abierta!- Kaori rodeó la palma de su mano y golpeó fuertemente a la chica en el pecho, automáticamente ella escupió un poco de sangre y manchó la ropa del chico.
- ¡Sables Liana!- gritó Takuma.
Apenas tocó el suelo, Kaori tuvo que volver a saltar, ya que tres afiladas lianas comenzaron a atacarlo. Intentó esquivarlas y detenerlas con una kunai.
- ¡Nube de Veneno!- gritó Hisao, desde los árboles.
Una enorme nube de humo violeta salió de entre los árboles, lo que obligó a Kaori a acercarse al río. Entonces Yuriko y Naiki rodearon sus manos de Aura y tocaron el agua con ella, entonces Yuriko dijo:
- ¡Dragones de Agua!
Cuatro enromes dragones de agua salieron del río y se dirigieron directo al chico, el cual hizo la posición de manos del Clan Kamakura y luego la de la tierra y dijo:
- ¡Hiaoi[1]! ¡Muro de Lodo!- golpeó fuertemente el piso con el pié y el tatuaje de su tobillo brilló, haciendo que se elevara un enorme muro de de lodo que lo protegió de los dragones; luego giró y, enfrentándose a las lianas, lanzó una bocanada de fuego, pero no fue un fuego normal, fue fuego azul, la primera de las tres Técnicas Ninjas del Clan Kamakura. La llamarada azul hizo cenizas las lianas- Cielos, son muy rápidos- dijo agitadamente- Debo atacar a esa chica, pero cómo.
- ¡Lluvia de Agujas! ¡Espinas Venenosas! ¡Aguijones Mortales!- las voces de Yuriko, Takuma y Hisao, respec, retumbaron en todos lados.
Kaori miró hacia arriba y vio miles de agujas, enormes espinas y peligrosos aguijones que se dirigían directo hacia él, por lo que respiró profundo y en menos de un segundo liberó Aura de todo su cuerpo y girando a gran velocidad hizo que se solidificase para formar un poderoso escudo, por lo que se protegió de todos los ataques. Pero el escudo le quitó casi todo su Aura por lo que intentó escapar hacia el bosque, pero Naiki lo detuvo.
El chico la miró a los ojos, ella le dedicó una maliciosa sonrisa y luego miró a sus compañeros y les hizo un gesto para que la dejaran sola contra él. Los otros tres ninjas asintieron y fueron a luchar contra Hadda. Mientras, Kaori volvió a activar su Aoime.
- Fue un gran error quedarte a luchar sola contra mi- le dijo el chico a Naiki, luego retrocedió el pie izquierdo, hasta que quedara en línea recta con el otro; estiró su brazo derecho con la mano bien abierta y recta, apuntando al pecho de la chica y dejó el izquierdo flexionado con la mano a la altura de su pecho, apuntando como una flecha a la chica- Se que tu Aura es débil, por lo tanto debes ser del tipo de combate cuerpo a cuerpo... bien, luchemos cuerpo a cuerpo.
La chica lo miró seria, pero asintió y tomó una kunai con su mano derecha, luego cruzó sus brazos a la altura del pecho, adelantó un poco el pie izquierdo y comenzó el combate: ella atacaba principalmente al pecho y los brazos con su kunai, pero Kaori lograba detener o esquivar sus ataques; el chico quería golpear su corazón o su cuello, pero ella no lo dejaba. E cierto momento ella lanzó un gran puñetazo, él lo esquivó, pero aprovechó la oportunidad y le clavó la kunai en el brazo derecho cerca del hombro. El Deshi retrocedió un poco, pero aprovechó para golpear con su Aura el brazo de la chica, por lo que concentró Aura en la punta de sus dedos y le pegó fuertemente el codo. Su Aura penetró como una navaja en el brazo de la chica y cortó el flujo de Aura a su mano; como Naiki no se movió por unos segundos, Kaori aprovechó y la volvió a golpear con Aura, esta vez en el hombro.
La chica soltó al pequeño y retrocedió, tomándose la extremidad: el flujo de Aura hacia el miembro estaba completamente detenido, Naiki ya no podía usar su brazo derecho.
- ¿Ahora que vas a hacer? Eres diestra y solo te queda tu brazo izquierdo.
La chica gruñó, luego gritó y se abalanzó sobre él con una poderosa patada, pero Kaori la paró con las dos manos, ahora era él el que estaba inmovilizado. La Chimu renegada intentó pegarle un puñetazo, pero Kaori la soltó, se agachó para esquivarla y le pegó una patada en la rodilla, lo que la hizo perder el equilibrio. Entonces él se levantó rápidamente y le pegó en el pecho con la mano abierta y llena de Aura, asiéndola golpear de espaldas contra un árbol.
Naiki abrió lentamente los ojos y se encontró con que Kaori tenía en su mano la banda rojo y le apuntaba amenazadoramente al cuello con sus dedos rodeados de Aura.
- Ahora veo porque no puedes hablar, mi sensei te hizo esa cicatriz, ¿verdad? Es enorme, debe haberte cortado todas las cuerdas vocales.
La chica comenzó a gruñir como un perro y, de la nada, se abalanzó sobre Kaori, tirándolo al piso y con ambas manos apretándole el cuello.
- ¡Ha! ¡Suéltame! ¡Deja... déjame! Haaaa...- Kaori luchaba por liberarse, pero ella le apretaba el cuello cada vez más.
Entonces el chico vio cerca suyo la espada de la chica, por lo que estiró su brazo hasta alcanzarla. Justo cuando comenzaba a no poder respirar, tomó el mango de la katana y con todas sus fuerzas y serrando los ojos por el dolor (la tomó con su brazo herido) levantó la espada y se la clavó de costado a la chica. Al instante las manos que apretaban su cuello se aflojaron, sintió que algo húmedo le caía en la cara y en la ropa, y por último sintió un peso muerto sobre él. Abrió los ojos, estaba siendo aplastado por el cadáver de naiki, la cual tenía los ojos abiertos; su mano aún aferraba el mango de la katana, que estaba clavada justo debajo de la axila: le había cortado el corazón a la mitad.
Con mucho esfuerzo sacó la espada del cuerpo y se sacó el cadáver de encima. Respiraba agitadamente. Miró sus manos, temblorosas, que estaban llenas de la sangre de la joven. Era la primera vez que mataba a alguien, se sentía muy débil y con algo de miedo, pero no sentía culpa, supuso que era porque había matado a una traidora, a una asesina, había hecho un bien. Intentó levantarse, sus piernas temblaban, todo su cuerpo temblaba. Desactivó su Aoime y miró el cadáver: era una sensación extraña, sentía temor y alegría, temblaba de miedo y de emoción, sentía que había hecho mal, pero a la vez sentía que había hecho bien. Se acercó al cadáver y le serró los ojos, luego se dirigió al lugar donde su sensei estaba luchando.
Antes de llegar, serró suavemente los ojos, sentía que todo se oscurecía y se silenciaba. Entonces unas manos lo tomaron, sintió un extraño aroma, parecido al de su padre y luego una voz gruesa le hablaba, abrió los ojos y vio a Shusei hablándole:
- No grites, te estoy ayudando.
- Si... lo se... Shusei... sama...
- Escucha, no te queda Aura, vas a desmayarte en cualquier momento, pero debes gritar fuerte, grita lo más fuerte que puedas y podré ayudar a Hadda.
Kaori asintió. Shusei lo apoyó suavemente contra el tronco de un árbol y comenzó a salir de entre los árboles.
- Gracias... Shusei-sama...- entonces tomó aire y gritó fuerte, muy fuerte- ¡¡Haaaaa!!- luego se desmayó.


[1] Hi: fuego - Aoi: azul.


Cáp. 10: Las técnicas del pergamino.

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