Suscríbete!

25 mar. 2009

Cronicas... cap 11: la invitacion

Cáp. 11: La invitación.

Hadda tenía los ojos cerrados y estaba a punto de dejarse desmayar, cuando escuchó la voz de Kaori.
- ¡Hadda-sensei!
Abrió los ojos, los ocho ninjas intentaban incorporarse. Miró hacia los árboles, Kaori estaba escondido entre los arbustos y le hablaba:
- ¡Vamos, debemos irnos mientras no nos vean, vamos!
- Pero...
- Muy bien, Demonio Escurridiza- dijo Shinji, levantándose- haz usado todas las técnicas de tu madre, has llegado al límite de tu Jigokume, ya casi no te queda Aura y es probable que tu aprendiz no salga muy bien de la ilusión de Shusei.... ¿Qué te queda ahora?
Hadda frunció el seño y apretó los puños- Me... aún me quedan fuerzas...- comenzó a levantarse- para seguir peleando...- se paró firme y miró a Shinji a los ojos- porque cuando tienes alguien a quien proteger te haces más fuerte...
- ¡ja! ¿Alguien a quien proteger?
- ¡Estoy protegiendo a mi aldea! ¡A mi aldea y a mi mejor amigo!
- ¿Tu mataste a tu mejor amigo y ahora me dices que lo estás protegiendo?
- La que mató... la que mató a Iwaku era otra Hadda, una Hadda que ya no existe...
- No te mientas a ti misma muchacha, sabes que no es así.
- ¡Si es así! ¡El demonio en mi está sellado, muy bien sellado!
- ¿Si está sellado porque puedes usar su poder?
- ¿De que hablas?
- En este momento estás usando Aura de ese demonio, de otra forma ya estarías muerta.
- ¡Claro que no! ¡Mi demonio está sellado! ¡Está bajo control!
- Deja de mentirte...- Shinji se le acercó y pegó una cachetada que la hizo tambalearse-. Idiota. Si sigues permaneciendo de pie vamos a matarte- volvió a pegarle, y aunque ella retrocedió un poco a causa del golpe, no dejó de mirarlo fijamente-. Vas a morir... y no creo que puedas proteger a tu amigo si estás muerta- volvió a pegarle y esta vez le salió sangre de la nariz.
Ella no se limpió la sangre, solo miró a Shinji- El único que puede seguir luchando aquí es Kasuya, y no creo que quiera pelear solo.
- ¿Solo? ¿Quieres decir que ya no pelearás?
- Solo digo que no voy a rendirme ante ustedes, eso no quiere decir que siga peleando.
- ¿A que te refieres?
Hadda serró los ojos, retrocedió unos pasos, se limpió la sangre con el pulgar de su mano derecha y sonrió levemente.
- Tal vez los Técnicas de mi madre no funciones, pero quizás los de Genji-sama si.
Desparramó su sangre desde la punta de su dedo mayor hasta su muñeca de la mano izquierda, luego hizo la posición del fuego y la de la tierra y llevó ambas manos al piso diciendo:
- ¡Invocación!- una gran nube de humo cubrió a Hadda completamente y cuando desapareció la chica estaba sobre la plana cabeza de una enorme serpiente. Se puso de pie y miró desde la altura a Shinji- No pasarán sobre La Reina de las Serpientes, jamás llegarán a la Aldea.
La enorme serpiente era de diez metros de altura, sus escamas eran verdosas, sus ojos amarillos de pupilas rojas en forma de rendija, y sus colmillos eran del tamaño de Kaori. El chico, mientras tanto, miraba asombrado la monstruosa invocación de su sensei y comprendió que dentro de poco ese animal también estaría de su lado, ya que aprendería a invocarlo. Observó perplejo la escena, no podía esperar a ver a Caelum Sanguis yéndose por donde había venido.
- Ha... Así que las técnicas de serpientes no murieron con Genji- dijo Shinji.
- No, no lo hicieron, y te aseguro Shinji, tampoco morirán conmigo.
- Suena a que piensas sobrevivir esta batalla.
- ¿Cómo lo adivinaste?- respondió irónicamente ella, luego hizo la posición del fuego y le habló a la serpiente- ¿Estás lista?
- Claro que si Hadda- respondió el animal, con voz aguda y siseante- hora de que estos ninjas paguen por lo hicieron...
Entonces la serpiente lanzó algo por la boca, era una sustancia oscura y aceitosa, entonces hada lanzó su bocanada de fuego hacia el líquido y la bocanada de la chica se convirtió en una poderosa llamarada abrasadora. Los ninjas intentaron esquivarla, pero aún así recibieron parte del ataque. Kasuya, que aún tenía mucho Aura, dejó que su espada se quemase y se dirigió hacia Hadda. Entre el humo producido y las llamas, la chica y el espadachín comenzaron a pelear; la serpiente no se quedó atrás e intentó hacer caer al shinobi, a la vez que le lanzaba coletazos a los que estaban en el piso.
Kaori temblaba, estaba nervioso, no podía ver claramente a Hadda, solo podía ver la silueta de Aura a través del humo gracias a su Aoime, pero no estaba seguro de lo que pasaba. Su sensei luchaba contra alguien alto, robusto y con muchísimo Aura.
De la nada, alguien salió despedido por el aire y estaba casi inconsciente: era Hadda. Kaori no resistió el impulso y salió de entre los árboles, saltó y tomó a la kunoichi entre sus brazos. Cayó fuertemente de rodillas, pero aunque se lastimó, logró amortiguar la caída con su Aura. En ese momento la serpiente desapareció diciendo:
- Bien hecho chico, ahora debo irme.
Kaori moró a la serpiente mientras se desvanecía, luego miró a su sensei- Hadda-sensei, despierta, por favor.
Hadda se quejó y abrió los ojos- No te preocupes Kaori, estoy despierta- se sentó, miró y el colocó una mano en la cabeza tiernamente- muchas gracias Kaori, lo hiciste bien.
El chico bajó la mirada y vio una herida- Hadda-sensei esa herida... es muy profunda.
- ¿He? No te preocupes, estoy bien.
- Pero es cerca de los riñones...
- Kaori, soy ninja médico.
- ¡No, no lo es! Solo sabes algunas técnicas de curación...
Hadda lo miró seria, él tenía razón, aunque ella no quería admitirlo. Kasuya la había sorprendido con una neblina parcial y luego le había hecho una técnica de escamas cortantes, que no logró esquivar bien; las filosas escamas la habían penetrado justo a la altura de los riñones, como Kaori había dicho, y habían alcanzado a rozarle peligrosamente el izquierdo, tenía una hemorragia y debía detenerla, pero le quedaba muy poco Aura y no podía usar otras poderes mientras Caelum Sanguis siguiera ahí.
Shinji se les acercó, seguido de los otros- ¿Ves a donde pueden llevar las cosas? No seas estúpida, únetenos y no morirás.
- ¡Hadda-sensei jamás se les unirá, ella es una kunoichi honorable!
- ¡Ja! Parece que no conoces muy bien a tu sensei niño.
- Cállate Shinji- dijo con dificultad ella- no me importa morir, no necesito de ustedes para...
- ¡Pero si te importa la vida de tus amigos!- la interrumpió.
- ¿Y que...?
- Únetenos o tus amigos no vivirán mucho más.
Kaori quedó helado ante las palabras del sannin, ¿Por qué querían que Hadda se les uniese? Miró a su sensei, que miraba a Shinji con furia, pero se notaba que estaba en medio de un dilema emocional. Volvió a mirar al líder de Caelum Sanguis, el cual buscaba algo dentro de su túnica. Luego de unos segundos sacó una banda ninja negra con el símbolo de una nube y la tiró a los pies de Hadda.
- Tu decides Hadda, te nos unes o las personas que más quieres sufren las consecuencias- se dio vuelta y comenzó a caminar lentamente.
Kaori no lo resistió y le gritó- ¡Hadda jamás se les unirá! ¡¡Jamás!!
- No pongas palabras en la boca de tu sensei niño, no sabes de lo que ella es capaz- dijo en forma de respuesta él, mirándolo por encima del hombro.
Kaori se quedó mirando como los ocho se alejaban. Shusei se dio vuelta y miró a Hadda a los ojos para que ella abriera su mente a él.
“- Avisé a Kazuo-san, está en camino.”
Y dicho esto siguió caminando con los demás, perdiéndose en el atardecer. Entonces Kaori se levantó, tomó la banda que Shinji había tirado a los pies de su sensei e intentó tirarla a la cascada.
- ¡No! No lo hagas Kaori.
El chico se detuvo en seco- ¿Qué? ¿Acaso piensas unírteles?
- No la arrojes al río, dámela.
- No, no te la daré, no hasta que me niegues rotundamente que te les unirás.
- No es que me vaya a unir a ellos Kaori, pero sólo imagina lo que harán si encuentran la banda en este río.
El chico miró la bandana un momento- Es verdad.
- Bien, dámela.
Él la miró y estaba a punto de hablar cuando Kazuo y Tayuri aparecieron al lado de Hadda.
- Al fin. Shusei me dijo que estaban en problemas.
- ¡Papá!- Hadda intentó ocultar su herida- Curen a Kaori, está herido.
Tayuri se acercó al chico, pero este le apartó el brazo, enojado- Cúrala a ella, tiene una hemorragia a la altura del riñón izquierdo!
- ¡Que!- Tayuri se arrodilló y le apartó la mano a Hadda- ¡Ha! esto es... tienes un corte en... cielos, ¿quién te hizo esto?
- ¡hay, me duele! Fue Kasuya.
- ¿Te atravesó con Tsurugi?- preguntó muy preocupado su padre.
- No, utilizó una técnica de escamas cuchillas o algo así.
- Hadda deja de hablar, voy a curar el corte, aunque parece más un raspón... ¿tu paraste la hemorragia?
- Si, pero no pude hacer más... casi no me queda Aura.
- Bien, cálmate...
- ¡Estoy calmada!
La joven la miró, reprochándola- Respira tranquilamente y no hables o te dolerá más.
- ¿Más?- dijo con sufrimiento la chica.
Tayuri no le hizo caso, la hizo recostarse, realizó la posición del fuego, luego la del viento y la de la curación, rodeó sus manos de Aura y las acercó a la herida; era tan profunda que podía ver los órganos internos de la chica.
Kaori aprovechó que Hadda había cerrado los ojos por el dolor para guardar la bandana de Caelum Sanguis en su porta pergaminos, no se la daría por nada del mundo, ni siquiera si le jurara no unírseles. No estaba seguro, pero sentía por Hadda más afecto que por su madre, la sentía más cercana, más cariñosa, sentía que ella lo entendía, cuidaba, protegía y enseñaba más que su madre, la cual nunca había esbozado una dulce sonrisa ante sus logros como ninja. Además sentía que su padre también quería mucho a Hadda, en ocasiones le daba la sensación de que quería más a su amiga que a su esposa; aún así él nunca se había atrevido a preguntar cual había sido la relación que su padre y su sensei habían tenido cuando ambos eran adolescentes.
- Bien, ya no puedo hacer nada- dijo Tayuri y lo alejó de sus pensamientos- cuando lleguemos a la aldea te daré una píldora para que disminuya el dolor y cuando recuperes tu Aura deberás usar la regeneración, no tienes otra opción.
- ¿La... la regeneración...? ¿Estás segura... Tayuri?
- Si, la herida es demasiado profunda como para ser curada por otro, quizás con algunos cicatrizantes puedas reducirla un poco, pero aún así deberás hacerla.
- Pero la regeneración reducirá la cantidad de células de su cuerpo- dijo preocupado Kazuo.
- ¿Qué es la regeneración?
- Es una técnica médica Kaori, una técnica que los ninjas médicos solo debemos usar en caso de extrema necesidad, sólo ultima opción.
- ¿Por qué, qué hace?
- Acelera la mitosis de las células de los tejidos que están dañados. Sabes que es la mitosis, ¿verdad?- el chico asintió- Bien, entonces sabrás que las células no pueden dividirse infinitamente, hay un límite y con la regeneración el cuerpo se acerca más a ese límite, es por eso que debe usarse la menos cantidad de veces posible.
- Entiendo, ¿y tu usaste alguna vez esa técnica?- le preguntó el chico a Hadda.
- Solo una vez... en la batalla contra HaddaYang.
Tayuri se puso de pie- Tu tienes la decisión, no yo. Úsala si quieres, no puedo obligarte- hizo una pausa, miró a Kaori y luego Kazuo- ¿Vamos?
- Si, yo llevaré a Hadda, tú lleva a Kaori.
- ¡Yo puedo ir solo!
- No Kaori- contradijo Hadda-, no puedes, casi no tienes Aura, estás de pie por la adrenalina que corre por tu cuerpo.
- ¿Adrenalina?- preguntó Tayuri, miró a Kaori y vio las manchas de sangre en la ropa, los brazos y la bandana del niño- ¿Qué te pasó, porque...?
- ¿Tanta sangre?- terminó el chico- Yo también peleé contra ellos... yo... yo...- se miró las manos, que comenzaban a temblarle- yo maté a la chica de la Aldea del Agua.
- ¡Que! Tu... tu mataste a una ninja asesina de Rango A?
Kaori asintió, entonces Kazuo dijo.
- Kaori es el Deshi número uno de este año, hijo Kaichi el genio del Kamakura heredero del gran poder de su Clan Tayuri, ¿qué te sorprende?
La mujer lo miró- Bueno, pero... tiene nueve y...
- Yo me convertí en Chimu a esa edad, ¿qué problema hay?
Tayuri quiso poner excusas, pero encontró ninguna, por lo que cerró la boca. Kaori aceptó ser llevado por la mujer al comprobar que no podía moverse más de unos pasos, por lo que poco tiempo ya estaban en el hospital.
Kaori recibió la asistencia necesaria y pudo salir a las pocas horas; Hadda, en cambio, tuvo que quedarse dos noches: una para su Aura y mantener la herida desinfectada y otra para realizar la regeneración lo más lento posible y con la asistencia medicinal.
Pasada la medianoche de la segunda noche en el hospital, con insomnio, recordó que Kaori no le había dado la banda de Caelum Sanguis y entonces la vacilación volvió a su mente. ¿Qué debía hacer? ¿Qué debía elegir? ¿Qué era más importante para un ninja? ¿Honor o amistad?


Cáp. 12: Corazón vs deber.

No hay comentarios: